...hoy, leyendo un blog de ésos a los que llego quién sabe cómo, me interesó una historia. Estaba más o menos bien narrada, más o menos bien escrita, tenía cierta gracia y, en general, mantenía la tensión. "Estos blogueros no son del todo malos", pensaba yo con algo de soberbia. Todo el tiempo buscaba errores en la escritura; a veces creía encontrarlos, en el ritmo, en la pintura de personajes o de situación... Sabía que tarde o temprano el inexperiente escritor y pretencioso bloguero iba a fallar. Al final de la historia, encontré una firma: Adolfo Bioy Casares. Era un cuento de Bioy, uno de mis escritores favoritos...
(Moraleja: el hábito no hace al monje, pero ¡cómo lo ayuda! Si yo no hubiera encontrado ese nombre al final, seguramente habría mantenido el ánimo crítico -criticón- hacia ese buen cuento).
miércoles, marzo 23, 2005
jueves, marzo 10, 2005
Definir qué NO ES la corrección de estilo...
... parece más importante que definir qué es. Existe el prejuicio de que la corrección es un conjunto de reglas a aplicar. Esto sólo es cierto en referencia a la gramática; en cuanto al estilo, NO. NO HAY REGLAS, excepto dos o tres y muy flexibles y violables (como corresponde a la actividad artística).
Digamos por el momento que las siguientes NO SON REGLAS (aunque es habitual confundirlas con tales -y peor aún, con axiomas):
-ESTÁ PROHIBIDO UTILIZAR LOS ADVERBIOS TERMINADOS EN "MENTE",
-ESTÁ PROHIBIDO REPETIR PALABRAS O FRASES
-ESTÁ PROHIBIDA LA CACOFONÍA.
Empecemos por el principio: nada está prohibido. Prohibir ciertos usos del lenguaje es -además de fascista- absurdo. Es mutilar el uso de un recurso expresivo.
Sólo cabe el BUEN USO, nunca la prohibición.
Digamos por el momento que las siguientes NO SON REGLAS (aunque es habitual confundirlas con tales -y peor aún, con axiomas):
-ESTÁ PROHIBIDO UTILIZAR LOS ADVERBIOS TERMINADOS EN "MENTE",
-ESTÁ PROHIBIDO REPETIR PALABRAS O FRASES
-ESTÁ PROHIBIDA LA CACOFONÍA.
Empecemos por el principio: nada está prohibido. Prohibir ciertos usos del lenguaje es -además de fascista- absurdo. Es mutilar el uso de un recurso expresivo.
Sólo cabe el BUEN USO, nunca la prohibición.
martes, marzo 01, 2005
Por fin, mi taller virtual...
... llamado El Puente Virtual, está abierto en http://www.librosademanda.com
El mail es elpuente@librosademanda.com
Además, hay en el sitio un comentario sobre mi libro y, como ya dije, una biografía de autor.
El mail es elpuente@librosademanda.com
Además, hay en el sitio un comentario sobre mi libro y, como ya dije, una biografía de autor.
jueves, febrero 24, 2005
Mi taller virtual estará en el sitio librosademanda.com...
..., se llamará El Puente Virtual. Además, si se cliquea en la pestaña "biografía de autores" del sitio, se encuentra la mía (una en serio, no como la que aparece en este blog).
Más noticias próximamente.
Más noticias próximamente.
jueves, febrero 17, 2005
martes, febrero 01, 2005
Dentro de poco coordinaré...
... un taller virtual en una librería virtual. Estoy contento y nervioso.
lunes, enero 03, 2005
CURRÍCULUM O AUTORETRATO
Nací en la costa de Montevideo, una tarde lluviosa de 1963. Cursé la escuela y el liceo en un colegio bilingüe (“inglés”). Cantaba el himno británico cuando subían la bandera. Más tarde, casi me hice católico en un colegio católico. Más tarde aún, contravine los deseos de mis padres y me inscribí en la carrera de Psicología. Obtuve el título. No fui economista, contador público, manager ni administrador de empresas.
No me ganaba la vida. Empecé a publicar una serie de artículos periodísticos y ocasionalmente algo de narrativa en la prensa local. Durante un viaje a Buenos Aires pago por mis padres, conocí al entonces oscuro escritor M.L. Nos hicimos bastante amigos. Sin embargo, no le conté que yo también escribía literatura. Tal vez me dio vergüenza.
En los años siguientes ataqué el problema económico. Sin saberlo me prohibí escribir. Cuando por fin me descubrí con una agenda llena de consultas, una casa propia, una mujer y abundante dinero para pagar todas las cuentas y aun salir a cenar afuera tres veces a la semana, me descubrí, también, con un inesperado vacío. Muy a mi pesar concurrí a los talleres de L. (quien por casualidad había vuelto a la ciudad natal).
En sus apartamentos (L. se mudó varias veces), lidié con los ejercicios, y aprendí el duro oficio de la corrección de estilo. Otros años esforzados. Pero en este caso hubo un giro del destino. Por motivos ajenos a mí, mi situación financiera se había deteriorado. Surgió la posibilidad de coordinar un taller literario con enfermos mentales y, con la excusa de que yo era psicólogo, la tomé. Porque necesito el dinero, pensé. Sin embargo le tomé el gusto, se me liberó la ambición y me animé a coordinar mis propios talleres, primero en el gremio de los psicólogos (porque soy psicólogo, me dije, es un buen punto de partida) y luego en mi casa (porque soy... ¡escritor!). El éxito me sorprendió. Había logrado combinar mis dos vocaciones y, por el mismo trámite, obtenido una sólida fuente de ingresos.
En el interín se había publicado la colección de los F. T., una vieja idea de L.que incluía dar a conocer a narradores poco o nada conocidos. Era mi caso. Mi libro fue una alegre compilación de relatos más bien breves unidos a dos largos, y la repercusión me alegró; tanto, que aún lo leo como uno de los libros más agradables que me ha tocado tener entre las manos...
No me ganaba la vida. Empecé a publicar una serie de artículos periodísticos y ocasionalmente algo de narrativa en la prensa local. Durante un viaje a Buenos Aires pago por mis padres, conocí al entonces oscuro escritor M.L. Nos hicimos bastante amigos. Sin embargo, no le conté que yo también escribía literatura. Tal vez me dio vergüenza.
En los años siguientes ataqué el problema económico. Sin saberlo me prohibí escribir. Cuando por fin me descubrí con una agenda llena de consultas, una casa propia, una mujer y abundante dinero para pagar todas las cuentas y aun salir a cenar afuera tres veces a la semana, me descubrí, también, con un inesperado vacío. Muy a mi pesar concurrí a los talleres de L. (quien por casualidad había vuelto a la ciudad natal).
En sus apartamentos (L. se mudó varias veces), lidié con los ejercicios, y aprendí el duro oficio de la corrección de estilo. Otros años esforzados. Pero en este caso hubo un giro del destino. Por motivos ajenos a mí, mi situación financiera se había deteriorado. Surgió la posibilidad de coordinar un taller literario con enfermos mentales y, con la excusa de que yo era psicólogo, la tomé. Porque necesito el dinero, pensé. Sin embargo le tomé el gusto, se me liberó la ambición y me animé a coordinar mis propios talleres, primero en el gremio de los psicólogos (porque soy psicólogo, me dije, es un buen punto de partida) y luego en mi casa (porque soy... ¡escritor!). El éxito me sorprendió. Había logrado combinar mis dos vocaciones y, por el mismo trámite, obtenido una sólida fuente de ingresos.
En el interín se había publicado la colección de los F. T., una vieja idea de L.que incluía dar a conocer a narradores poco o nada conocidos. Era mi caso. Mi libro fue una alegre compilación de relatos más bien breves unidos a dos largos, y la repercusión me alegró; tanto, que aún lo leo como uno de los libros más agradables que me ha tocado tener entre las manos...
lunes, diciembre 06, 2004
inscripciones abiertas
inicio: marzo 2005
día y horario: a convenir con los interesados
frecuencia semanal
día y horario: a convenir con los interesados
frecuencia semanal
coordinador:
gonzalo paredes
psicólogo, escritor, coordinador de talleres de escritura creativa
en 2001 la editorial cauce publica su libro un puente largo y antiguo, volumen 13 de la colección de los flexes terpines dirigida por mario levrero
sus relatos han aparecido en diversos medios periodísticos (brecha, el país cultural)
desde 1998 coordina talleres literarios de motivación y de corrección de estilo
psicólogo, escritor, coordinador de talleres de escritura creativa
en 2001 la editorial cauce publica su libro un puente largo y antiguo, volumen 13 de la colección de los flexes terpines dirigida por mario levrero
sus relatos han aparecido en diversos medios periodísticos (brecha, el país cultural)
desde 1998 coordina talleres literarios de motivación y de corrección de estilo
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